Deja de obsesionarte con cuánto haces y cuánto produces. Eres más que tu rendimiento. En un mundo de adictos al trabajo, tenemos que recordar que el autocuidado es lo primero.
Ojalá pudiera seguir mis propios consejos y tomarme un respiro cuando siento que pierdo el control. Estoy tan obsesionada con hacer más cosas que olvido que eso afecta a mi cuerpo, mi vida hogareña y mi estado mental.
No podría decirte cuántas semanas pasan sin que me tome ni siquiera un día libre. Simplemente sigo trabajando mientras mi cuerpo se debilita y mi pareja se molesta. Es muy frustrante encontrar un buen equilibrio entre la vida laboral y personal, pero tengo que seguir intentándolo.
Ser artista es genial, pero tenemos que ser realistas sobre el precio que esto cobra en el resto de nuestras vidas. Si no estamos sanos, nuestro trabajo inevitablemente sufrirá las consecuencias. Debe haber un equilibrio y somos los únicos responsables de nuestro tiempo para lograr que ese equilibrio sea posible.

Las redes sociales solo empeoran las cosas porque todos a quienes sigues siempre parecen estar trabajando más duro que tú. Lo que te hace querer trabajar más para estar a la par.
Esto me hace pensar, ¿qué pasaría si documentáramos nuestros días libres en línea de la misma manera que lo hacemos con nuestro trabajo? ¿Para que así otras personas no piensen que somos esas máquinas de producir que pretendemos ser? Recuerda que no somos robots, solo humanos complicados y emocionales que necesitamos amor propio primero para poder ser productivos.
No te agotes. Ve a hacer una maratón de una nueva serie que sea tu placer culposo. Lleva a tus perros a caminar largo rato. Sal con amigos sin hablar de trabajo. Tómate un descanso cuando tu cuerpo te esté gritando que pares.
Simplemente 👏 sé 👏tú 👏 mismo, 👏 no 👏 el 👏 trabajo


